Genealogía Genética

La genética es otra de las herramientas que hemos usado para trazar el pasado de la familia Aganzo. Nuestros cromosomas encierran secretos, y estudiándolos, podremos saber más sobre nosotros.

Análisis del autosoma

Por un lado, el análisis del autosoma (los 22 cromosomas no sexuales) nos permite, estudiando nuestra composición genética, saber a qué población pertenecemos, y si nuestro genotipo se corresponde con el del lugar en el que vivimos. También nos permite saber nuestro parentesco general con otras personas en base a similitudes en el cromosoma. En nuestro caso, un miembro de nuestra familia se hizo el análisis autosómico y su genotipo se corresponde mayoritariamente con el de la población española. Es interesante señalar que no se encontraron apenas marcadores “vascos”, interesantes en el caso de la familia Aganzo para confirmar o descartar nuestro pasado vasco.

Es cierto que esto de por sí no significa nada, ya que el autosoma se recombina en cada generación -tenemos el 50% de nuestro padre y el 50% de nuestra madre-, con lo que aún así nuestro apellido podría tener un origen vasco sin que hubiera en nosotros ni un solo marcador similar al de los vascos de la actualidad.

De cualquier forma, el análisis del autosoma resulta interesante, ya que nos permitiría conocer parentescos, y teniendo el ADN de varios miembros de las dos ramas de los Aganzo podríamos saber mucho más sobre nuestro pasado, ya que comparando los distintos ADN de los distintos familiares, podríamos llegar a aislar parte del genotipo “Aganzo” y mapearlo con una población determinada, y esto nos podría dar una idea bastante precisa sobre dónde estaban nuestros antepasados hace 500 años.

Por tanto, cuantos más Aganzo nos hagamos la prueba autosómica, más sabremos sobre los últimos tiempos de nuestra familia, y con un poco de suerte, averiguaríamos por fin de dónde viene nuestro apellido. A día de hoy hay muchas empresas que ofrecen el test autosómico (23andme, FamilyTreeDNA,…) y con precios muy asequibles.

El autosoma analizado hasta el momento pertenece a la rama de los Aganzo de Villaverde, y este cromosoma se ha hecho público en la herramienta pública GEDMATCH. Mandad un mensaje a los administradores de la web para conocer el número de kit que os permitirá tener una idea aproximada de vuestra propia composición poblacional. Si sois Aganzo de Villaverde, esto es.

Eurogenes K13

En la figura superior podéis ver la composición poblacional de nuestro Aganzo de Villaverde según el modelo EUROGENES-K13.

Análisis del cromosoma Y

Al contrario que el autosoma, en el que cada uno de sus cromosomas se recombinan en cada generación, el cromosoma Y pasa íntegro de padre a hijo.

Esto significa, sí, que un varón con el apellido Aganzo debería tener un cromosoma Y , si no idéntico, extremadamente similar al de cualquier antepasado masculino directo suyo.

Como sabemos, existen dos ramas de la familia Aganzo, la de Villaverde y la de Ocaña,  y todos los Aganzo que hemos encontrado hasta el momento pertenecen a una de ellas; pero como se explica en la sección de “Orígenes” de la web, aún no hemos encontrado relación o un antepasado común para las dos ramas, Incluso podría ser que las dos ramas no estuvieran relacionadas en absoluto. Por esto, necesitaríamos tener una muestra del cromosoma Y de un miembro de cada una de las dos ramas.

Al igual que en el caso del autosoma, tenemos actualmente una muestra de un Aganzo de Villaverde, así que tan sólo nos hace falta una más, en este caso de un Aganzo de Ocaña, para descubrir nuestro mayor misterio: ¿están las dos ramas principales de los Aganzo relacionadas?

De nuevo, si estáis interesados en participar, rellenad el formulario de contacto y os mandaré la impronta genética del cromosoma Y  de los Aganzo de Villaverde, e información sobre cómo ayudar.

La conexión norteafricana

El caso es que el análisis del cromosoma con 37 marcadores que ya tenemos arrojó resultados de los más interesantes: el haplogrupo resultante fue el E-I117, que tras algo de investigación resultó ser la subclade más concreta E-M183 -pendiente de confirmación pero con probabilidades extremadamente altas de serlo-.

Este haplogrupo, también conocido como E-M81, sería compartido, AL MENOS, con todos los Aganzo de la rama de Villaverde, suponiendo que todos los ascendientes sean legítimos y sin intromisión, claro!

Pues bien, este haplogrupo, que poseen aproximadamente del 5 al 10% de los españoles, tiene su origen en el norte de Africa, esto es, EL PRIMER AGANZO ERA NORTEAFRICANO.

Haplogrupo Mapa

Esta página en Wikipedia tiene más información sobre el haplogrupo E-M183 .

Un inciso: para que no os liéis, el E-I117 engloba al E-M81, y este a su vez engloba al E-M183. Esto simplemente son formas de clasificar cadenas genéticas. Si os hablo del E-M81, este englobaría a todos sus subconjuntos, no sólo al E-M183.

Esto es importante porque el E-M81, que es la variante del E-L117 que se encuentra normalmente en España, se encuentra sobre todo en el oeste de España y en Portugal, con sus mayores frecuencias curiosamente en el valle del Pas en Cantabria, y que hoy en día se identifica con poblaciones de soldados del norte de Africa que el imperio Romano usó en España.

Pero, como mencioné antes, nuestro subconjunto E-M183 NO se corresponde con esta variante, sino con otra mucho más reciente, que se identifica con la conquista musulmana de la Península. Aunque los jefes del califato omeya eran de Oriente Medio, se sabe que muchos de los soldados que participaron en la conquista eran de origen bereber. Y es aquí donde entramos nosotros.

Esta opción parece la más plausible, ya que, en concreto, el cromosoma Y del Aganzo de Villaverde estudiado, está a sólo cuatro mutaciones de otro individuo que en la actualidad vive en Mistretta, Sicilia -otra región de Europa que como se sabe, también fue conquistada por los musulmanes-.

En concreto, hay más del 90% de posibilidades que esa persona y nuestro Aganzo de Villaverde tuvieran el mismo antepasado común hace 24 generaciones; es decir, hace entre 500 y 700 años. Esto, sin embargo, nos pone en otro periodo distinto de la conquista de España, probablemente en la época de los imperios almohades y almorávides, que como bien se sabe eran bereberes del norte de Africa, justo de donde viene nuestro haplogrupo.

Sicilia

Y es en este momento de la investigación donde nos encontramos. Por el lado de la genética, vamos a seguir investigando marcadores genéticos para ver si podemos refinar nuestro haplogrupo. Y por el otro extremo estudiando libros de historia para ver si, en algún momento, hubo poblaciones de moriscos, o conversos del Islam, en poblaciones como Daganzo de Arriba en Madrid,  hoy por hoy es nuestra apuesta en firme sobre la fuente y el origen de nuestro apellido.

Sin duda, un tema fascinante sobre el que seguiremos investigando hasta rellenar todas las piezas del puzzle que nos faltan.